Deja volar al tempo que se fue, no existen jaulas para detenerlo los recuerdos son aves que vuelan alto hasta alejarse y se hacen pequeñas para perderse en el cielo.
Hay un tiempo en cada esquina, no te pares en la calle, dóblalas pisando fuerte para que te oigan esas aves de paso y emprendan el vuelo.
Una mañana cualquiera, cuando el tibio sol te acaricie, igual descubres en el hueco de tu ventana que han vuelto a poner su nido las golondrinas. Porque ya sabes: hay aves que vuelan lejos pero algunas siempre regresan al lugar donde nacieron.