A veces,
una luz se enciende
y parpadea a lo lejos
rompiendo un fragmento
de noche profunda.
A veces,
llega un brisa lejana
y mueve las hojas del lilo
regalando su aroma.
Son esas veces,
cuando la pena
descansa en el brazo de la distancia
y la paz regresa a tu vida.